Tecnología para retos reales: un detector de presencia diseñado por alumnado de 2º ESO

Durante el curso, alumnado de 2º de ESO ha trabajado en un proyecto muy interesante para mejorar nuestro colegio en la asignatura de Tecnología y Digitalización. La idea surgió de una situación cotidiana: en muchas ocasiones varios alumnos coinciden en los baños durante el horario lectivo, lo que puede provocar aglomeraciones y dificultar el control por parte del profesorado. Para dar respuesta a este problema, diseñamos y construimos un sistema detector de presencia al que llamamos “Can I Go to the Toilet, ¿Please?».
Nuestro objetivo era crear un dispositivo capaz de detectar cuándo un alumno entra en el baño y avisar automáticamente al profesorado de que el aseo está ocupado. Para ello, diseñamos un sensor que se coloca en el marco de la puerta y que, al detectar la entrada de una persona, activa una placa luminosa situada en las aulas. De esta forma, los docentes saben que el baño está siendo utilizado y pueden evitar que otro alumno salga de clase hasta que quede libre nuevamente.
Un proceso riguroso
Como en cualquier proyecto tecnológico, seguimos un proceso de trabajo organizado. Primero analizamos el problema y buscamos diferentes soluciones posibles, valorando cuál era la más adecuada según nuestros conocimientos y los recursos disponibles. Después comenzamos la fase de diseño, realizando bocetos y planos del sistema. También utilizamos Tinkercad, una herramienta digital que nos permitió diseñar el soporte del sensor y simular el funcionamiento del circuito eléctrico antes de construirlo.
La elección de los materiales también fue una parte importante del proyecto. Investigamos diferentes opciones y estudiamos sus propiedades para seleccionar las más adecuadas. Utilizamos plásticos para fabricar el soporte, componentes electrónicos como sensores, cables, LED y una placa luminosa, además de distintos elementos de fijación. Durante este proceso aprendimos conceptos relacionados con la resistencia, la flexibilidad, la conductividad y la durabilidad de los materiales.
Cooperación, aprendizaje y eficiencia
La construcción del prototipo se llevó a cabo tanto en el aula como en el Taller Social Maker. En clase desarrollamos la parte teórica, los diseños y las simulaciones, mientras que en el taller realizamos el montaje, las conexiones eléctricas y las pruebas de funcionamiento. Esta fase nos permitió aprender a utilizar herramientas de forma segura, montar circuitos básicos y trabajar de manera coordinada con nuestros compañeros.
Una vez construido el sistema, realizamos diferentes pruebas para comprobar que todo funcionaba correctamente. Verificamos que el sensor detectaba la entrada de los alumnos y que la señal llegaba a la placa luminosa. También corregimos pequeños errores y realizamos mejoras hasta conseguir una versión final más eficiente y fiable.
El trabajo se desarrolló en grupos equilibrados, fomentando la cooperación, el reparto de tareas y la responsabilidad compartida. Cada miembro del equipo aportó sus ideas y habilidades, lo que nos permitió avanzar de forma conjunta y aprender unos de otros.
Todo el proyecto se completó en tres semanas. La primera estuvo dedicada al análisis del problema, el diseño y la simulación; la segunda a la selección de materiales y la construcción; y la tercera a las pruebas, mejoras y preparación de la presentación final.
Del aula a la Feria de las Ciencias y DragonTech
El esfuerzo realizado tuvo una gran recompensa, ya que nuestro proyecto fue seleccionado para participar en la Primera Feria de la Ciencia de Huelva y en el concurso DragonTech, celebrado en Palos de la Frontera y organizado por el Colegio San Jorge. Estas experiencias nos dieron la oportunidad de mostrar nuestro trabajo a otras personas, conocer proyectos innovadores desarrollados por estudiantes de otros centros y seguir aprendiendo fuera del aula.
Sin duda, esta experiencia nos ha permitido comprender cómo se desarrolla un proyecto tecnológico desde la idea inicial hasta el producto final. Hemos aprendido a utilizar herramientas digitales, a trabajar con materiales y componentes electrónicos, a aplicar conceptos básicos de electricidad y, sobre todo, a colaborar en equipo para resolver un problema real. El resultado ha sido un sistema funcional y útil para el centro, demostrando que, con creatividad, planificación y esfuerzo, podemos diseñar y construir soluciones tecnológicas que mejoren nuestro entorno.
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